La denunciada hizo caso a los agentes, pero en cuanto se marcharon conectó de nuevo el equipo de audio
El paseo marítimo, lugar de la infracción. :: JUANJO MONZO[+]
miércoles, 16 de mayo de 2012
El juzgado de lo Contencioso número 6 de Valencia ha confirmado la sanción de 2.400 euros que impuso la Policía Local a una mujer que usaba el equipo de música de su vehículo a elevado volumen con las puertas y el maletero abiertos. La afectada recurrió la sanción en vía administrativa, es decir ante el Ayuntamiento, y agotó todos los supuestos. Posteriormente y ya como último recurso, acudió a la Justicia.
Los hechos ocurrieron en diciembre de 2010. Los agentes entendieron que se había producido una infracción administrativa grave, recogida en la ordenanza municipal contra la contaminación ambiental. Además, concurría la agravante de nocturnidad. El denunciado alegó ante la juez que los hechos no eran ciertos. Sin embargo, tal y como consta en la sentencia, no aportó prueba alguna «para desvirtuar» aquello que se describía en la denuncia. Del mismo modo, en el fallo se recoge que durante la tramitación del expediente administrativo se cumplieron todos los requisitos.
La sentencia considera, además, que la conducta de la denunciada incurre en un supuesto delito de ruidos procedentes de la vía pública que se encuentra recogido en las ordenanzas. Recuerda el fallo que en el presente supuesto no es necesario que se exija superar un determinado número de decibelios.
Sanción proporcionada
La juez resuelve que los 2.400 euros son una sanción proporcionada. Las infracciones graves pueden ser sancionadas desde los 600 a los 6.000 euros. La cantidad resulta apropiada -algo menos de la mitad del máximo- porque los hechos se producen de noche.
Además, hay que añadir otra circunstancia a tener en cuenta y es la presencia cercana del vehículo sancionado al Hospital de la Malvarrosa donde se encuentran ingresados pacientes crónicos.
Tampoco olvida la sentencia la actitud de la denunciada, que trató de engañar a los agentes municipales. Al ser requerida por la Policía sí apagó la música y atendió las indicaciones que le dieron. En esa primera actuación no se formuló denuncia.
Sin embargo, nada más se alejaron del lugar volvieron a conectar la música a elevado volumen creyendo que ya no regresarían. Fue en otra ronda, al cabo de unos minutos, cuando fue sancionada.
Las Provincias